Trump, Irán y Opep avivan una “guerra” de precios



D. Rodríguez


En el mercado del petróleo internacional se avecina una guerra de precios. Las amenazas del presidente Donald Trump a la propia Opep exigiendo que baje “inmediatamente” el valor del crudo, la advertencia de Irán a Washington de cerrar el Estrecho de Ormuz y las rivalidades entre Arabia Saudita y Rusia por las cuotas son un coctel explosivo con efectos positivos o negativos en la cotización del “oro negro”.

Hoy, el valor del crudo registra su mejor momento. Se cotiza cerca de los 80 dólares, el más alto en los últimos 5 años e impulsado por las tensiones geopolíticas y la reciente decisión de los miembros de la Opep más los países fuera del cartel de aumentar su bombeo en casi un millón de barriles para atender la alta demanda en el mercado.

Esta semana, la entrada en escena del presidente Trump sumó más nerviosismo entre los compradores de crudo por sus comentarios amenazantes a la propia Opep: “¡Reduzcan los precios!”, escribió en Twitter. Luego enfiló su lenguaje mordaz contra Irán y lo amenazó de “estrangular” todas sus exportaciones, en especial, las petroleras y sumar más sanciones si el país no frena su programa nuclear.

Trump trató de emular al expresidente de Estados Unidos, Ronald Reagan, quien en la década de los 80 lanzó la frase: “Vamos a poner de rodillas a la Opep”. Al asumir el poder afianzó una estrategia internacional de eliminar el control de los mercados que fijaban el precio del crudo. Su intento nunca se logró concretar.

La respuesta de Teherán fue más que inmediata. El presidente Hassan Rouhani y la Guardia Revolucionaria de Irán anunciaron que de persistir las amenazas de Washington, el país bloqueará el Estrecho de Ormuz, una importante ruta marítima por donde transitan unos 17 millones de barriles de crudo cada día.

“El petróleo pronto costará 100 dólares por barril o más, eso está por venir, debido a las alteraciones en el suministro provocadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump”, dijo a Reuters el gobernador de Irán ante la Opep, Hossein Kazempour Ardebili.

Kazempour instó a Trump a retirar sus ataques a Teherán y sostuvo que el alza de los precios se deben a las dos principales potencias petroleras del mundo: Arabia Saudita, principal aliado de Washington, y Rusia. Ambos ya producen más de 20 millones de b/d.

“Cada vez que Trump abre la boca los precios suben, cada tuit que lanza hace que el petróleo suba 10 dólares. En corto tiempo, Trump terminará siendo rehén de Arabia Saudita y Rusia (…). La responsabilidad de pagar precios innecesarios por el petróleo por parte de todos los consumidores de todo el mundo, especialmente en las estaciones de servicio de Estados Unidos, recae únicamente en sus hombros”, apuntó en una entrevista.

El analista ecuatoriano en temas energéticos Mauricio de La Costa aseguró, vía correo electrónico, que “en puertas si se perfila una guerra de precios altos si Irán cumple su palabra de bloquear el Estrecho de Ormuz. Las tensiones geopolíticas siempre avivan el mercado y los precios. Los enfrentamientos Washington-Teherán son de larga data y, por lo general, tienen un efecto alarmista en el comercio del 
petróleo”.

“A Estados Unidos le quedan dos opciones para tumbar los precios. Primero, exigirle al reino saudí que suba exponencialmente su bombeo, que ya lo está haciendo porque mantiene una competencia con Rusia. Y segundo, Trump puede dar la orden  de liberar las reservas de crudo de su país y volcar todos esos barriles al mercado”, afirmó en su análisis.

Para La Costa “lo que se viene es una subida drástica del crudo por las tensiones Washington-Teherán; luego un equilibrio de los precios en la medida en que cesen los ataques entre ambas naciones. Después, hay que seguir de cerca el comportamiento de Rusia y Arabia Saudita que están elevando sin control sus cuotas de extracción y eso sí puede impactar a la baja los precios”.

La semana pasada, el rey Salman bin Abdulaziz Al Saud de Arabia Saudita, líder de la Opep, aseguró a Trump que el reino podría elevar la producción petrolera si fuera necesario y que el país tiene una capacidad ociosa de 2 millones de barriles por día que podría ser usada para ayudar a reducir los precios para compensar la caída en el bombeo en Venezuela e Irán. 

Los aliados de Arabia Saudita del Golfo Pérsico, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos no han seguido el ejemplo de Riad y han mantenido la producción estable en junio y julio.

Similar camino tomó Moscú. La producción rusa trepó a 11,06 millones de bpd a finales de junio desde 10,97 millones de bpd en mayo, dijo recientemente el Ministerio de Energía.

La producción en Estados Unidos también ha subido un 30% en los últimos dos años, a 10,9 millones de bpd, lo que significa que los tres mayores productores del mundo ahora bombean casi 11 millones de bpd cada uno, lo que cubre un tercio de la demanda global de petróleo.

“Rusia y Arabia Saudita mantienen una agresiva competencia de producción y esa es una estrategia peligrosa para el mercado que puede afectar a los demás productores petroleros.  Si los precios bajan mucho esto golpea las finanzas de los productores, pero sin suben de manera exorbitante los compradores se quejarán como lo está haciendo Estados Unidos, porque un barril caro dispara el valor de la gasolina que es lo que quiere evitar Trump”, agregó el analista en el sector energético Carlos Sánchez.

Por su parte, Erick Thom Mayer, analista de la agencia independiente AKL, dijo a la agencias internacionales que “lo que estamos viendo en estos tiempos como Estados Unidos y Arabia Saudita quieren usar el petróleo como arma dirigida para doblegar a su archirrival: Irán. Si las cosas siguen así  no le veremos un pronto fin a esta guerra de precios y tensiones”.

“Sin coordinación dentro de la Opep, sin una estrategia definida, sin trabajo en equipo los precios pueden colapsar a valores de menos de $ 50 el barril. Esto puede traer una situación de crisis no solo a nivel de los países productores, sino en los consumidores también”, opinó Mayer.

Ahora, el crudo vive un “rally” alcista. En los últimos dos meses ya registra un alza del 15% y sigue subiendo, tanto que ya se encuentra cerca de la marca de los 80 dólares.

Morgan Stanley, recientemente,  subió su pronóstico para el precio del crudo Brent para la segunda mitad de 2018, lo que dejaría al mercado más ajustado y con menos capacidad adicional.   El banco de inversión dijo que prevé que los precios del crudo cotizado en Londres suba a 85 dólares el barril para la segunda mitad de 2018 desde los 7 dólares pronosticados anteriormente.   

“Estamos haciendo cambios significativos en nuestros pronósticos de suministros. Vemos menor producción desde Irán, Libia y Angola hacia adelante, pero incrementamos nuestra previsión para Arabia Saudita y Rusia”, dijo Morgan Stanley en un comunicado. El banco apuntó que esto deja el mercado petrolero más ajustado que antes y con menos capacidad adicional. 

Para finalizar, Morgan Stanley apuntó en su estudio que los “riesgos para los precios del petróleo están firmemente inclinados al alza”.  La mesa está servida: en manos de Estados Unidos e Irán está el alza del crudo si siguen las tensiones y del otro lado, Arabia Saudita y Rusia, frenar su elevado bombeo porque, de lo contrario, la sobreproducción le pasará factura al mercado.
 



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