“No perdamos nunca esa mirada de niño”


Nadie podía imaginar el 2020 que nos esperaba cuando sonaron las doce campanadas la pasada Nochevieja. Nos parecía que oír hablar de confinamiento o pandemia mundial respondía más a una película de catástrofes que a la vida real. Y sin embargo, así ha sido. Aunque para Sara Carbonero lo importante sea no perder de vista quiénes éramos (que no quiénes fuimos).

La periodista toledana ha tenido una visión muy diferente de la crisis del coronavirus debido al cáncer que padece, así que pocas personas mejores que ella para reflexionar pausadamente sobre el lugar al que nos estamos dirigiendo en nuestro día a día.

Demostrando, como cada vez que escribe un largo texto en su Instagram, donde acumula cerca de 2.800.000 seguidores, que el camino de la escritura es de sus favoritos, Carbonero ha querido compartir con sus fans un pensamiento que le han inspirado sus hijos.

“Verano 2020”, comienza la esposa de Iker Casillas, simulando escribir un diario, “ya sabíamos que iba a ser un verano ‘raro’ y diferente. Todos o la mayoría lo estamos viviendo ‘al día’, sin grandes planes ni viajes, improvisando, adaptándonos, estando con la gente que queremos el máximo tiempo posible, buscando la manera de crear recuerdos bonitos y en ocasiones de aislarnos de la realidad”, reconoce la también diseñadora de moda, hablando por la experiencia de muchos y muchas.

“Hoy ha sido un día de esos en los que todo lo que puede complicarse se complica”, asegura Carbonero, quien aún así explica que no ha sido “nada grave”, sino “incidentes vacacionales sin importancia, contratiempos que te hacen cambiar los planes”. “Mientras a ti se te hacen un mundo, tus hijos lo disfrutan como una aventura superdivertida. Para ellos siempre todo está bien, porque lo está”, incide.

“De hecho, la de hoy ha terminado siendo una de las noches más bonitas de este verano, llena de cosas sencillas: un juego de toda la vida, una misión, unas linternas, una rana que aparece de repente, la luna distinta, buenos amigos, buena conversación, un baño a media noche, un colchón hinchable donde cada día cabe uno más, un ‘perna de pau’ (helado preferido), un poco de música brasileira y muchas risas y complicidad”, ha descrito gradualmente.

Esta noche le ha servido, a juzgar por la fotografía y el vídeo tomados por su hijo Martín, de seis años, que ilustran esta reflexión, para entender que lo que hace falta es no olvidar que aún poseemos la capacidad del asombro.

“Probablemente habría sido también un día bonito si hubiéramos seguido el plan trazado pero con toda certeza no hubiese terminado igual. Hoy me duermo agradeciendo que la vida nos siga sorprendiendo y regalando momentos únicos y que tengamos la capacidad para apreciarlos”, sostiene.

“En definitiva, que no perdamos nunca esa mirada de niño que nos haga ver las dificultades como aventuras y oportunidades para crecer, el ‘Restform’ como la mejor suite del mundo y la naturaleza como el tesoro más grande”, finaliza la publicación, que ha recibido los parabienes de viejas y grandes amistades de la pareja como Paula Echevarría, Paz Vega o Ariadne Artiles.



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