Los ácaros del polvo de casa son perjudiciales para tu salud: ¿cómo eliminarlos correctamente?


Los ácaros son diminutos artrópodos que no se pueden apreciar a simple vista, pero que habitan en cualquier domicilio y se acumulan en el sofá, en los muebles, en las alfombras o en los cojines. Son su refugio ideal y crecen en ambientes con humedad elevada y temperaturas que se sitúan en torno a los 25ºC.

Aunque se clasifican en la categoría de arácnidos, los ácaros de polvo doméstico (dermatophagoides) no pican, ni muerden, ni transmiten enfermedades. Sin embargo, sí son una de las causas más frecuentes de alergia respiratoria entre la población, tal y como indican desde la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC). 

Evita los elementos que acumulen demasiado polvo

Estos arácnidos desprenden partículas microscópicas que se mantienen en el aire y que originan signos de alergia como estornudos, congestión nasal, moqueo, conjuntivitis, tos, picor en la garganta e incluso episodios de asma que provoquen dificultad para respirar o silbidos. 

Conseguir deshacerse de los ácaros en el hogar no requiere un esfuerzo extra y es más sencillo de lo que parece si se siguen unas medidas básicas de limpieza e higiene. De esta manera, la primera regla para eliminarlos es retirar o evitar los objetos que tiendan a acumular polvo como moquetas, alfombras, peluches, muebles tapizados o adornos decorativos.

Lavar la ropa de cama a 60°C

En segundo lugar, resulta recomendable “prescindir del uso de colchones y almohadas de lana” y una medida bastante útil es cubrirlos con “un protector impermeable a los ácaros”, así como lavar las sábanas y mantas una vez a la semana a temperaturas elevadas, añaden en la SEAIC.

Hay cosas que deberían entrar en la lavadora más de lo que lo hacen.

En este sentido, se recomienda lavar la ropa de cama con una temperatura de, al menos, 60°C para que los ácaros desaparezcan y se eliminen los alérgenos. Es conveniente, por otra parte, que el material de estos elementos sea sintético. Además, se deben evitar los colchones de muelles ya que pueden favorecer la acumulación de ácaros en su interior.

Mantener una correcta humedad en los espacios

Los ambientes húmedos hacen que proliferen estos pequeños artrópodos, por lo que se aconseja mantener una humedad relativa en todos los espacios de la vivienda inferior al 60%, además de evitar el uso de humificadores.

Cabe destacar que el sol es capaz de eliminar los ácaros, al igual que el aire acondicionado y la calefacción que, al resecar el ambiente, disminuyen la cantidad. Se recomienda ventilar las habitaciones de forma diaria y exponer el colchón y la almohada al sol.

Prueba con un robot aspirador 

Al igual que el lavavajillas, la lavadora también necesita limpieza. La mayoría de ellas tienen programas en sus paneles de control que ayudan a solucionar este problema y evitan el desarrollo de bacterias.

Puede que la regla más importante para eliminar los ácaros sea la limpieza. No se debe levantar el polvo al barrer o al pasar un trapo o plumero por los muebles, ya que se diseminarán los alérgenos de los ácaros. 

Por tanto, una alternativa es utilizar paños húmedos para los muebles y aspiradores para barrer. Gracias a los avances tecnológicos, hay disponibles en el mercado multitud de robots aspiradores que facilitan la eliminación de la suciedad y del polvo. De hecho, algunos son capaces de aspirar, barrer y fregar al mismo tiempo e incluso incluyen prestaciones especiales para eliminar el pelo de las mascotas.



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