La transmisión del virus de la Covid-19 por fómites: ¿qué opinan los expertos?


Aunque todavía queda mucho por conocer sobre cómo actúa el SARS-CoV-2, investigadores de todo el mundo tratan de resolver las principales incógnitas de este nuevo coronavirus y una de las que más debate ha generado en los últimos meses es su transmisión.

La principal vía de contagio entre personas, teniendo en cuenta la evidencia científica acumulada, es mediante el contacto y la inhalación de gotas y aerosoles respiratorios expulsados por una persona infectada al estornudad, toser, hablar, resoplar o cantar, según recoge la Organización Mundial de la Salud (OMS)

La transmisión por aerosoles es una teoría que ha ido ganando peso por las evidencias de varios estudios científicos y expertos que llevan meses señalando que el virus sí está presente en los aerosoles que pueden permanecer durante más tiempo suspendidos en el aire. 

En este sentido, la OMS subraya que “puede producirse en entornos específicos, sobre todo en espacios interriores, abarrotados y mal ventilados en los que las personas infectadas pasan mucho más tiempo con otras, por ejemplo en restaurantes, prácticas de coro, clases de gimnasia, clubes nocturnos oficinas y/o lugares de culto”. Sin embargo, añaden, se están llevando a cabo más estudios para “comprender mejor las condiciones en las que se produce”.

Contacto con superficies contaminadas

Otra de las posibles vías de contagio que se analizaron a comienzos de la pandemia era a través del contacto con fómites, esto es, con objetos, materiales o superficies contaminadas por las secreciones respiratorias o gotículas expulsadas por una persona infectada.

Una mujer protegida con pantalla protectora y mascarilla

Al comienzo de la pandemia, los diversos estudios experimentales sugerían que el nuevo coronavirus podía permanecer activo horas e incluso varios días en distintas superficies. El experto en bioquímica y biología molecular, Javier Yanes, comenta en el blog Ciencias mixtas que “el rastreo de casos en todo el mundo no lograba documentar con certeza ni un solo contagio por fómites”. 

Según el informe científico-técnico del Ministerio de Sanidad, en diversos estudios exprimentales con altos inóculos de este nuevo virus, mayores de los que contiene una gotícula respiratoria, se ha podido identificar el virus activo “en superficies de cobre, cartón, acero inoxidable, y plástico a las 4, 24, 48 y 72 horas, respectivamente a 21-23 ºC y con 40% de humedad relativa”. 

El documento de Sanidad también detalla que “no existen estudios experimentales que traten de emular las condiciones naturales utilizando un inóculo similar al que se encuentra en las gotas respiratorias”. Por su parte, la reseña científica publicada el 9 de julio por la OMS sobre la transmisión del SARS-CoV-2 indica que “aunque se dispone de datos científicos fiables en relación con la contaminación de superficies por el SARS-CoV-2 y el mantenimiento de la viabilidad de los viriones en determinadas superficies, no existen informes específicos en los que se haya corroborado directamente la transmisión por fómites“. 

Científicos estadounidenses liderados por Kimberly A. Prather, del Instituto Scripps de Oceanografía (Estados Unidos), han reivindicado que "existe evidencia abrumadora" de que la inhalación del virus del Covid-19 a través de pequeñas gotitas conocidas como aerosoles representan "una importante vía de transmisión de la enfermedad". ​ ​En una carta publicada en la revista científica Science, los investigadores emiten una opinión que contradice al director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, quien aseguró el pasado jueves que "no hay evidencia científica sólida" de que el coronavirus se transmite en espacios cerrados normales, más allá de los entornos donde se realizan procedimientos médicos con aerosoles".

No obstante, continúa, se ha determinado la transmisión por fómites como una posible vía ya que “sistemáticamente se ha informado de contaminación ambiental en la proximidad de personas infectadas y de que otros coronavirus y virus respiratorios pueden contagiarse por esa vía”. 

Por esta razón, las medidas de higiene básicas, como el lavado de manos regular, son esenciales para prevenir los contagios. “La transmisión por fómites continúa siendo teóricamente posible, de esto no cabe duda. Y las medidas básicas de higiene siguen siendo muy recomendables. Parece que por fin, aunque muy poco a poco, las autoridades comienzan a darse por enteradas de que el verdadero riesgo está en el aire que respiramos y que por lo tanto el mensaje y las medidas fundamentales deben centrarse en la ventilación y la filtración”, destaca Javier Yanes.



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