“La de Tailandia ha sido una operación única en la historia de la espeleología”


Miembros de los equipos de rescate abandonan la zona tras culminar con éxito el rescate de los 13 atrapados en la cueva Tham Luang, en el norte de Tailandia.
RUNGROJ YONGRIT / EFE


José Antonio Berrocal es el presidente de la Asociación Española de Espeleología y Barranquismo (Asedeb). Analiza para 20minutos la situación que se ha vivido en Tailandia estos últimos 18 días en los que doce menores y su entrenador de fútbol han estado atrapados en el interior de una cueva situada al norte del país. Nueve días estuvieron sin provisiones y desaparecidos hasta que el día 2 de julio los encontraron. Se les perdió la pista el día 23 de junio, cuando una tormenta les sorprendió en medio del paraje. Ya han sido todos rescatados y se encuetran en buen estado se salud.

¿Este tipo de cuevas está señalizadas? Suele haber algún letrero que te indique que hay una cueva, pero casi nunca señal de prohibido el paso. Por ejemplo, en España, la mayoría de las cuevas no tienen señalización específica ni hay una normativa que te indique cuándo puedes o no entrar. Depende del peligro que tengan a inundarse y de la época del año en la que te encuentres. La cueva del Gato (Málaga) en invierno por ejemplo es intransitable y hay advertencias en la página de la Junta de Andalucía, pero no sobre el terreno. Normalmente es una decisión propia.

¿Entonces sí es posible que se quedaran atrapados? Sí, por desconocimiento. No suele estar señalizado cuándo poder entrar y cuándo no. Entraron para refugiarse de las lluvias con la mala suerte de que el lugar en el que se quedaron tenía una entrada de agua y ya no pudieron salir.

¿Qué es lo que más le sorprende? Fueron encontrados a cuatro kilómetros de la entrada de la cueva. Es una distancia enorme incluso por carretera y se hace aún más larga sobre este tipo de terreno. Seguramente estuvieron andando varias horas. Sin estrategia y luz es muy difícil que llegaran allí, esa es la gran incógnita, casi incomprensible. Estos días conoceremos las circunstancias que los llevaron a caminar tanto.

¿Cree que se precipitó el rescate? El rescate subacuático era muy complicado. Primero pensé que la mejor opción era esperar a la bajada del agua. Pero finalmente la combinación entre el cese del temporal de lluvias y el drenaje del agua del interior de los pasadizos con bombas se ha podido llevar a cabo para que solo tuvieran que transitar por un lugar subacuático menor. El trabajo de los buceadores ha sido ejemplar.

Primero se hablaba de que podrían estar dentro de la cueva hasta cuatro meses… Sí, y no era un tiempo excesivo porque ya estaban localizados. Estaban bien y les llevaban comida. Además, se puede estar en una cueva incluso más tiempo sin problemas psicológicos. Ha habido casos en los que hasta han estado año y medio, aunque sí que es verdad que por voluntad propia.

Y estuvieron nueve días a base de agua… Sí, a base de agua y mucha fuerza de voluntad lograron sobrevivir hasta que los equipos de rescate los localizaron y les llevaron comida, mantas térmicas, ropa…

¿Cuál era el mayor peligro que corrían en el rescate? Entrar en pánico y que pudieran desprenderse de la boquilla que incorpora un equipo de submarinismo normal. Sin embargo, como llevaban una máscara que les cubría por completo la cara y estaba atada, esto estaba descartado.

¿Y cuál ha sido la clave para que llegaran todos sanos? La tranquilidad, serenidad y obediencia de los niños ha ayudado. Lo han hecho todo de forma muy obediente. El temperamento ha sido absolutamente increíble y su aplomo, la clave. Además, la estrategia estaba muy bien planteada.

¿Qué preparación requiere una operación como esta? Esta ha sido una operación única en la historia de la espeleología y los rescates. Normalmente se llevan a cabo operaciones de salvamento a través de protocolos que se estudian y se trabajan con reuniones técnicas y simulacros de formación. A la hora de ponerlo en práctica cada espacio requiere una metodología específica. Aquí trabajaban equipos de rescate expertos de todos los países (Australia, Reino Unido, China…), perfectamente preparados y que han aguantado las horas necesarias para llevarla a cabo.

¿Cómo es posible que un buzo experto falleciera dentro de los pasadizos y los niños, que no sabían apenas nadar y bucear salieran vivos? El buzo era experto, pero o no calculó bien el uso de los recursos que tenía o utilizó una botella de aire comprimido que no estaba llena por equivocación, quizá una que no era la suya y ya había sido utilizada antes. El contenido de las botellas se puede ver a través de los nanómetros, pero no se fijaría.

La cantidad de oxígeno que había dentro de la cueva también era una preocupación… Sí, en una cueva el sistema de presiones internas y externas se va equilibrando, igual que en las rocas. Sin embargo, en esta había una parte sifonada que impedía la entrada de oxígeno por ahí. Que se acabe el oxígeno depende del consumo del mismo: de las personas que haya dentro y de las actividades que realicen. Por este motivo, desde que los encontraron había bajado de un 25 a un 16% la cantidad que había dentro de la cavidad. Y eso que los rescatistas intentaban reponerlo.

¿Qué otras opciones se barajaban para sacarlos? Había tres opciones al principio: Esperar a que remitieran las lluvias y bajase el nivel del agua; buscar una entrada desde la cual se pudiera buscar una conexión aérea, pero la cueva no tenía conexiones directas al exterior y no se podía perforar por la profundidad y las rocas; y esperar a un momento intermedio para salir por unas partes buceando y por otras caminando/escalando, que es como se ha hecho.



MÁS INFORMACIÓN

¿Deseas opinar sobre este artículo?
SiteLock
Facebook