“Hay miles de micromachismos que ni muchas mujeres perciben”


Cuenta Sandra Delaporte que gestionó las emociones del pasado confinamiento con música de “rave, así que no sorprende que, cuando ella y su compañero Sergio Salvi tuvieron que buscarle envoltorio a un nuevo álbum que habla de superar límites y opresión, recurrieran también a esos “bits salvajes”.

“El club más dirigido al techno nos ha comido un poco de cerebro”, reconoce la madrileña en una charla con EFE ante el resultado de Las montañas (Mad Moon Music), ya en el mercado, en el que su parte más electrónica ha adquirido claras referencias “industriales y del drum n’bass de los años 90”.

En la cabeza, afirma el dúo, tenían igualmente trabajos actuales que miran a esa década, como el último álbum de Mura Massa, Raw Youth Collage, “que combina cosas muy bestias, muy agresivas y crudas con el pop para transmitir tanta violencia con ese color tan oscuro pero a la vez tan bailable”.

“Este disco es la BSO perfecta para un tarde de destrucción. Hay mucha ira y ganas de destruir y estos bits son perfectos para ello“, suscribe Salvi ante cortes como La Bestia o Bang Bang.

Se trata de todo un cambio para una formación que venía de ofrecer una imagen más sensual, con una electrónica más orgánica, en sencillos como Un jardín o el disco previo, Como anoche (2019).

“Han cambiado muchísimas cosas desde entonces, como que llamar a un disco Las montañas nos habría parecido una locura. Cuando acabamos Como anoche, aunque estábamos muy felices, pensé que se había quedado muy corto respecto de lo que quería transmitir“, reconoce el cincuenta por ciento femenino del dúo.

Afirma a continuación que pasó “por un proceso personal de reconstrucción, de mirar más hacia fuera, hacia la sociedad” y así su segundo largo de estudio se convirtió en “algo más ambicioso sin querer”, tanto como el accidente geográfico que lo titula y que, además de ser el lugar donde se ha compuesto en gran medida, funciona como metáfora de la superación de los prejuicios.

Un trauma no traumatiza más que muchos minitraumas, que están ahí sin identificar y siguen haciendo daño, cosas que recibes de amigos, familia, pareja o desconocidos, de mensajes de Instagram muy homófobos, llenos de intolerancia y opresión por parte de gente que se maneja como autoridad sin serlo”, se sincera.

Su compañero amplía el sentido de esos ataques contra los que se rebela este álbum: “Una violencia física la condena cualquiera, pero hay miles de actos de micromachismo en el día a día que ni muchas mujeres perciben, porque se perciben como normalidad”.

Si Como anoche se construía como el relato de una noche de amor fugaz, los trece cortes de Las montañas aparecen ordenados en cuatro fases cronológicas: “1) Bloquearse, no saber quién eres y dejar que otros decidan por ti; 2) tener conciencia de ello y comenzar a luchar; 3) aceptación de lo que eres para seguir subiendo la montaña, y 4) liberación o alcance del amor propio”.

En su largo recorrido hacia la cima, Delaporte se dejó mecer por otras escuchas (especialmente en la primera de las tres tandas de composición) y no es raro apreciar cómo se han colado en las partes no electrónicas soniquetes de artistas como Natalia Lafourcade, Omara Portuondo o Silvia Pérez Cruz, dando lugar a cortes mucho menos agresivos como Se va o No dirás.

En el camino también se encontraron con compañeros de viaje de lo más variopinto, a saber, el rapero Arkano, la modernidad alternativa e iconoclasta de PUTOCHINOMARICÓN, la espontaneidad roquera de Ginebras y la elegancia latina de la mexicana Ximena Sariñana.

“Nos gusta picotear de muchos estilos, porque así son nuestras escuchas y no le hacemos ascos a nadie”, concede el dúo. Para este lanzamiento han contado asimismo con el actor y director Eduardo Casanova como responsable del videoclip del tema que da título al álbum, una elección nada obvia.

“Lo conocimos por un rodaje publicitario en enero en el que nosotros hacíamos la música. Le gustó mucho y le pasamos las maquetas de lo que teníamos entre manos. Salió de él que quería hacer un videoclip y eligió Las montañas, que era uno de nuestros favoritos, pero tan experimental que no lo habríamos escogido como sencillo hasta que su entusiasmo nos hizo confiar”, rememoran.

Ante su próxima gira, ahora queda que Delaporte haga frente a otro ascenso de pendiente incierta por culpa del coronavirus. Con mentalidad optimista, han cerrado un buen número de conciertos para 2021 que arrancarían el 15 de enero en Valencia (sala Moon) y que les llevarían a más de dos decenas de lugares como Madrid (12 de febrero, La Riviera) y Barcelona (25 de abril, sala Apolo).



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