Al menos 50% de los venezolanos tiene insuficiencia venosa superficial



 

Cuando las venas superficiales de las piernas sufren de dilataciones, ondulaciones y otro tipo de atrofias, surge la aparición de várices y otras dolencias del sistema venoso superficial, señaló el diario 2001.

El flebólogo Víctor José Lamberti, director de la Unidad de Várices del Grupo Médico Santa Paula (GMSP), señaló que el 50% de los venezolanos presentan esta patología que, afortunadamente, resulta totalmente curable.

Las causas se asocian a la herencia genética, el sedentarismo y la obesidad. Permanecer demasiado tiempo de pie también contribuye al deterioro vascular, ya que las válvulas de las venas se pueden dañar debido a la falta de descanso. Las personas que incurren en esta clase de hábitos deben estar atentas de presentar picazón, inflamación, dolor, calambres y arañas vasculares en las piernas. Estos son los principales síntomas, y suelen evidenciarse en todo tipo de individuos, independientemente del sexo o la edad.

Lamberti explicó que existen vestigios claves que denotan el grado de severidad de esta enfermedad. “Se presenta desde el grado 1 hasta el 4. En el primero sólo se siente hinchazón, picazón y dolor; en el segundo, ocasiona edemas y arañas vasculares; en el tercero puede producir dermatitis; mientras que en el cuarto desencadena ulceras venosas.

Alcanzar el último nivel de la afección puede producir flebitis, trombosis profunda o varricorragia, tres patologías vasculares capaces de incapacitar al paciente. “Es un problema de salud pública, porque estas enfermedades harán que los pacientes queden hospitalizados o no sean capaces de asistir más al trabajo. Por eso es tan importante reconocer las señales a tiempo” añadió el médico.

¿Cómo se trata?

Ante la presencia de algún síntoma, lo primero que se debe hacer es visitar al flebólogo, especialista que se encarga de atender, diagnosticar y propiciar el tratamiento adecuado para todo tipo de trastornos venosos. Entre la medicación correspondiente, destacan: los medicamentos flebotónicos, medidas de compresión, láser de radiofrecuencia y el tratamiento con micro-espuma.

El médico explicó que éste último es el más efectivo e innovador de todos, puesto que consiste en inyectar, en la vena afectada, una sustancia que se convierte en micro-espuma capaz de regenerar el conducto sanguíneo. Como recomendaciones finales, aconsejó: seguir el tratamiento al pie de la letra, ser constantes, y entender que ésta es una enfermedad curable. “Muchas personas creen que no se pueden curar, entonces no se tratan y tienen complicaciones innecesariamente”.

Con información de 2001



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