Pedro J. Torres: Existe una relación muy directa entre la obesidad y la propensión al tabaquismo


Esta interrogante ha sido resuelta por un estudio llevado a cabo por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) y la Universidad de Bristol (Reino Unido) cuyos resultados, publicados el pasado 17 mayo en el British Medical Journal, presentan evidencias de la existencia de un vínculo entre la obesidad y el tabaquismo basado en factores genéticos, por la cual a mayor volumen de tejido adiposo, mayor es la cantidad de cigarrillos fumados.

Expresó el director del IARC, Christopher Wild, que “la prevención del tabaquismo es clave para reducir la carga mundial del cáncer y otras enfermedades crónicas, como las enfermedades cardiovasculares y la diabetes”.

La investigación se realizó partiendo de información sobre marcadores genéticos de la obesidad contenida en el Biobanco del Reino Unido, el cual almacena información genética de casi 450.000 personas.

El artículo publicado señala que a través de este trabajo de investigación se comprobó que un aumento en el Índice de Masa Corporal (IMC), el incremento en el porcentaje de grasa en el cuerpo y una circunferencia de la cintura más amplia están directamente relacionados con un aumento en el riesgo de adquirir el hábito de fumar y con un mayor número de cigarrillos fumados al día; esta relación se presentaba en forma consistente tanto en hombres como en mujeres.

Por su parte, Paul Brennan, uno de los autores del artículo, explicó que este trabajo “permite comprender mejor la compleja relación entre obesidad y hábito tabáquico, como el inicio y la intensidad del tabaquismo, así como el impacto de la obesidad en el abandono del tabaco”. Asimismo supuso el experto que esta relación entre el IMC y la adicción al tabaco “puede originarse en una base biológica común para otras conductas adictivas, como la adicción a la nicotina y una mayor ingesta calórica”.

Estudios observacionales anteriores indicaban que la asociación entre el habito de fumar y el sobrepeso o la obesidad era inversa, esto es, que los fumadores presentan un peso corporal promedio más bajo al de individuos no fumadores, debido probablemente a un apetito menor. No obstante, las personas que han sido fumadoras tienden a ganar peso una vez que dejan de fumar, probablemente como consecuencia de sustituir este hábito por la ingesta de más comida.

En este sentido, este nuevo estudio de variantes genéticas relacionadas con la masa corporal pone de relieve la complejidad de la relación entre la obesidad y el tabaquismo.

Resulta también paradójico que, por lo general, los fumadores tienden a presentar una mayor circunferencia en la cintura que quienes no han fumado nunca; más aún, dentro del universo de los fumadores, aquellos que fuman más tienden a ser los que presentan más exceso de peso.

Expresó Christopher Wild que “estos nuevos resultados apoyan los beneficios potenciales de abordar conjuntamente estos factores de riesgo con medidas de salud pública que combinen control del peso y estrategias de control del tabaco”.

El vocero y presidente de la Fundación Torres-Picón, enfocada internacionalmente en la tarea de prevenir tanto la obesidad infantil como el sobrepeso, así como en promover el arte, la cultura y la educación como herramientas para la superación de los niños y jóvenes, dijo que toda esta información y alerta, constituye un exhorto más para que cuidemos la salud y para que especialmente no desmayemos en la tarea de apoyar o impulsar medidas preventivas de la obesidad, el sobrepeso y el tabaquismo. Torres agrega que, nuestros niños y jóvenes pueden librarse, salvarse, de tales amenazas a la salud pública, si tomamos en cuenta el consejo oportuno de los profesionales de la salud y llevamos adelante desde pequeños una vida sana.

GF/EDC




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