“Nuestra marca estaba hecha, había que ponerle corazón”


Los cantantes Andy (i) y Lucas (d) antes de la entrevista con 20minutos
JORGE PARÍS


Vuelven con Nueva vida.
Lucas: Hemos pasado de estar en una compañía discográfica a tener nuestro propio sello. Estamos agradecidos por estos años, pero ya no podíamos avanzar más con ellos. Los cambios en el negocio podían con nuestras ilusiones. Cada vez hay menos trabajadores y más artistas, había menos tiempo para nosotros. O cogíamos las riendas, o trabajábamos con una persona que lleva 20 grupos y cuando llamas no está. Hemos acertado y de ahí el título de Nueva vida [A&L Management].

¿Les daba miedo lanzarse a crear su propio sello?
Andy: Tenemos la suerte de que, gracias a nuestros años en la música, nuestra marca ya estaba hecha, solo había que ponerle corazón. Con la discográfica eso se había perdido. Debemos seguir echándole papas al puchero y ponerle ilusión.

Lucas: Lo que sentíamos a pie de calle era lo contrario a lo que sentíamos con nuestros compañeros de trabajo. En el tú a tú notábamos que nos querían, que creían en nosotros, pero no nos sentíamos respaldados por el sello. Dijimos: “O lo cogemos ahora, o nos vamos a tener que dedicar a otra cosa”. Hemos acertado, vemos los frutos y notamos el cariño. Antes de sacar el disco ya teníamos 50 conciertos firmados.

Andy: Es una pena porque hay grandes profesionales en la industria, pero son pocos y algunos entorpecen el trabajo de los demás. Si ellos no lo quieren ver, no es problema nuestro, nosotros lo veíamos así.

Puede que hubiese temor a que se hubiera pasado el “efecto Andy y Lucas”.
Lucas: No, no, no… Era que no estaban metidos en la calle, estaban en su burbuja. Ellos querían que si se llevaba el reguetón, hiciéramos reguetón. Eso no es así, hay que sentarse a hablar cómo lo hacemos, qué clase de reguetón, qué nos va más… Cambiamos de registro pero suena a nosotros.

O sea, que han probado el reguetón, pero siguen sonando a Andy y Lucas.
Lucas: Le llamamos rumbatón.

Andy: Al final, nadie mejor que nosotros va a saber cómo interpretar un disco. No podía haber ocho capitanes para un barco.

Lucas: El colmo absoluto fue colaborar con un danés remezclando un reguetón chungo.

Andy: Notábamos que todo eran inventos y quien nos viera desde fuera sin conocernos pensaría: “Estos están tocando teclas para ver cómo consiguen más éxito”. Nosotros ya somos una marca: Andy y Lucas. Queríamos que nos dejaran andar, que ya sabemos caminar.

Lucas: Este cambio no lo hemos hecho por probar. La portada del disco también es muy nosotros, no salimos con siete cadenas de oro y unas cubanas bailando detrás.

Esa estética la han adoptado un poco en el vídeo de la canción Para que bailes conmigo.
Andy: De nuestros vídeos, es uno de los que más me gustan, aunque si me tuviera que ganar la vida bailando, iba a pasar tela de hambre [risas].

Lucas: El chico de edición nos decía que le había costado muchísimo sacar una imagen buena de Andy en el vídeo, porque o no se movía o no pegaba la voz con sus labios. “Dos noches llevo sin dormir”, nos decía, para tres imágenes [risas].

¿Tienen nueva vida musical y personal?
Andy: Pasan los años y la familia crece. No me veo con 50 años y solo. Cuando tuve a mi hija con 24 años no era lo suficiente maduro ni consciente de la responsabilidad que conllevaba, pero ahora me veo preparado para ser padre. El título del disco va de la mano con nuestras vidas personales.

En Cobardes hablan de la traición en la amistad, ¿es un mensaje para alguien en concreto?
Lucas: Esa canción hemos querido hacerla como un himno. Hay personas que te van dando clases de moralidad y luego te meten un palo, por quienes haces cosas y no están a la altura. El que la lleva, la entiende.

¿Habrían hecho algo distinto en estos 15 años de carrera?
Andy: Siempre me he considerado una persona muy infantil, muy niño. Gracias a la música he madurado bastante.

Lucas: Me arrepiento de muchas cosas. A mí me asusta la gente que dice que no se arrepiente de nada, porque deben tener un ego y una prepotencia tremendos.

En 2003 publicaron En tu ventana, una canción contra el maltrato a las mujeres. ¿Ya eran feministas por entonces?
Andy: Creo que es un problema que tiene la sociedad de nuestro país y que debería estar más castigado. Puedes discutir con tu pareja, pero quitarle la vida a una persona es de no estar muy bien de la cabeza. Esa canción la sacamos en 2003, si nos pusiéramos a contar desde entonces cuántas mujeres han sido asesinadas…

Lucas: Y Pido la palabra, que la hicimos para Marta del Castillo, la tocamos como un himno por los niños asesinados como Gabriel, Mari Luz, Diana Quer, los niños de Córdoba…

Andy: Si podemos ayudar con nuestra música a estas causas, ponemos nuestro granito.



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