Cueva de los “jabatos” en Tailandia se convertirá en un “museo viviente”


Tailandia convertirá en un “museo viviente” la cueva donde estuvo apresado durante 17 angustiosos días el equipo juvenil de fútbol de “los jabatos”, cuyo rescate ha tenido eco global y ha puesto en el mapa el norte del país.

Entre otros objetos, el museo incluirá fotos, ropa e instrumental de los equipos de salvamento, en un proyecto que también contempla transformar la zona en parque nacional, con propósito didáctico y la intención de atraer visitantes y promover turísticamente la región.

VEA TAMBIÉN: La Justicia alemana resuelve extraditar a Puigdemont sólo por malversación

“Es difícil proporcionar ahora más detalles del plan. Queremos reflejar lo sucedido y para ello necesitamos ayuda financiera”, confirmó a Efe por teléfono el gobernador de la provincia de Chiang Rai, Narongsak Osottanakorn, que coordinó la operación de rescate.

El funcionario no ocultó que el proyecto pretende fomentar las visitas a la provincia, rica en parajes naturales.

Y que el objetivo es convertirla en uno de los principales “reclamos” turísticos del país asiático.

VEA TAMBIÉN: Piden investigar al juez que ordenó la libertad de Lula

Con más de diez kilómetros de longitud, se trata de la cuarta cueva más larga de Tailandia, tiene un trazado endemoniado y su conversión en espacio museístico se anuncia cuando siguen pendiente de respuesta varias preguntas sobre el drama con resultado feliz.

La primera de las incógnitas es el motivo que indujo a los doce miembros del equipo juvenil y a su entrenador -que se recuperan con normalidad y han empezado a reunirse con sus familiares-, a internarse en la cavidad pese al peligro que sabían que entrañaba.

Varios carteles advierten en la entrada sobre el riesgo de adentrarse en la laberíntica gruta, con nula visibilidad.

VEA TAMBIÉN: Asciende a 199 el número de fallecidos por las lluvias torrenciales en Japón

La versión divulgada en principio de que solo intentaban protegerse de la lluvia que acabaría inundando la cueva queda entredicho por el hecho de que fueron localizados en una isleta a cuatro kilómetros de la bocana de salida del complejo subterráneo.

Naturales de la región, al menos algunos de los adolescentes que acabarían atrapados habían estado con anterioridad en Tham Luang y la posibilidad más verosímil, es que convencieron al entrenador para adentrarse en las galerías, con ánimo aventurero.

Tampoco está claro el estado en que los chicos fueron sacados por pasadizos inundados, cuando la mayoría no sabía ni nadar ni bucear.

 




MÁS INFORMACIÓN

¿Deseas opinar sobre este artículo?
SiteLock
Facebook