cómo se realizan, posibles efectos y tipos de pruebas


Realización de una de las pruebas de la alergia
EUROPA PRESS/SESCAM/Archivo


Este jueves ha muerto una niña de diez años en Valencia por una parada cardiorrespiratoria mientras le hacían unas pruebas para la alergia. No obstante, los facultativos ya han asegurado que este fallecimiento no tiene que ver con la realización de esas pruebas, aunque aún se está pendiente de los resultados de la autopsia. 

Las pruebas de la alergia son muy seguras, en muy raras ocasiones pueden ocurrir reacciones potencialmente graves, por eso se pueden realizar a cualquier edad, incluso en niños de un apenas mes cuando haya alguna sospecha justificada.

Las reacciones a las pruebas pueden ir desde una sensación de calor y la aparición de una erupción cutánea, hasta una reacción alérgica muy grave llamado shock anafiláctico. Se suele dar inmediatamente tras la administración del alérgeno. Sin embargo, muy raras veces, estos síntomas pueden aparecer horas después.

Algunos medicamentos pueden alterar las pruebas y hacer que no sean fiables, como los antihistamínicos, que se usan para la alergia, catarros, picores, síntomas gripales, el mareo, para dormir, etc. Hay que intentar evitarlos desde siete días antes.

Las cuatro pruebas más comunes para detectar la alergia

Precisamenteel pasado mes de mayo, la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) informó en su congreso anual que el número de niños alérgicos en España se incrementa un 2% anualmente. En torno al 35% de los niños son alérgicos, una cifra que podría aumentar al 50% en pocos años. Las alergías más frecuentes son las alimentarias.

Ante cualquier sospecha de tener alergia hay que acudir a un profesional de la salud, que es probable que solicite una de las siguientes pruebas para confirmar dicha alergia:

Pinchazo: se pone una gota de líquido con el alérgeno sospechoso y se punciona la piel a través de la gota con una lanceta cuya punta mide un milímetro, y si se tiene alergia, al cabo de unos 15-20 minutos se forma un abultamiento de la piel con enrojecimiento. Para ser considerada alergia, el abultamiento ha de alcanzar un tamaño determinado, que habitualmente es de unos 3 milímetros de ancho. Se realizan generalmente en el brazo en los adultos y en la espalda de los niños.

Intradérmica: En este caso el alergólogo inyecta en bajo la piel las sustancias que pueden ser las causantes de la alergia y espera a que el cuerpo produzca una reacción.

Con parche: El alérgeno va sujeto a la piel durante aproximadamente unas 48 horas para ver si se produce la reacción. Es el caso de la tiza, pelo de gato…

Prueba RAST o prueba radioalergoabsorbencia: se extrae sangre del paciente para analizar la cantidad de anticuerpos que posee.

La alergia en verano

La época estival es especialmente peligrosa porque permanece activo mucho tipo de polen, porque siete de cada diez reacciones alérgicas a alimentos ocurren al comer fuera de casa. y porque productos como las cremas solares y el cloro pueden causar reacciones alérgicas.

Los expertos recomiendan no olvidar en nuestros viajes la medicación recomendada por los alergólogos.

La fundación SEAIC (Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica) impulsa campamentos de verano para niños alérgicos que son controlados por médicos especialistas.



MÁS INFORMACIÓN

¿Deseas opinar sobre este artículo?
SiteLock
Facebook